sábado, 27 de marzo de 2010

Personas como yo

Personas como yo con una capacidad inexplicable de amar, sufrimos en silencio mientras los demás creen que tenemos una vida perfecta, tanto así que sentimos una clase de dolor que a veces creemos, no seremos capaces de tolerar.

Personas como yo lloramos antes de dormir anhelando una felicidad venidera.

A personas como yo le han destruido el alma y aunque para muchos es el tiempo el único capaz de sanar, sabemos que existe un ser superior que nos restaura y consuela sin importar el transcurso de las horas.

Pedimos perdón por nuestros actos y nuestro arrepentimiento es sincero, pues sabiendo a veces que estamos cometiendo un error seguimos dirigiéndonos por el camino equivocado, tal vez porque creemos ser felices y estar enamorados, no obstante nunca nos arrepentimos de amar.

Personas como yo luego de ser dañadas despertamos aferrándonos a una promesa y aunque no existan ánimos para seguir adelante, nos miramos al espejo y decimos: te ruego que hagas de este día, un día hermoso y esperamos el abrazo sincero que en un principio se nos fue dado.

Personas como yo cantamos cuando sentimos tristeza o enfado.

Depositamos nuestras vidas en las manos de un Dios misericordioso con el fin de que haga Su voluntad en ella.

Personas como yo nos emocionamos con una película, una canción o un libro y dejamos ir al amor con la esperanza de que vuelva a sorprendernos.

Personas como yo hacemos oídos sordos a los dichos de los demás y luchamos con todas nuestras fuerzas por algo que creemos vale la pena.

Nos refugiamos en los brazos de un Padre que sale a nuestro encuentro cuando volvemos a convergernos en su presencia.

Personas como yo creemos en la vida y en lo maravilloso de esta, no dejamos de reír y compartimos nuestras risas con nuestros seres amados, somos una explosión de lágrimas y de carcajadas.

Sabemos que el tiempo quitará los fantasmas y la esperanza irá transformando las miradas.

Y cuando solo hay restos de recuerdos, seguimos siendo capaces de entregarlo todo porque no conocemos límites ni temores.

Viajamos dispuestos a que la historia de un sufrido amor continúe, pues ha personas como yo se nos ha aconsejado que es mucho mejor amar que ser amado.

sábado, 13 de marzo de 2010

MICROCUENTOS
Mal sueño

Una pesadilla lo hizo temblar de miedo. Se despertó angustiado, pero frente al él se hallaba la madre quien lo cobijó en sus brazos.



¿Sola o acompañada?

Repentinamente comenzó a llover, ella se encontraba frente al mar y lo observaba con una mirada temerosa, no sé si esperaba a alguien o quería estar sola. Se cubría con un abrigo azul la cabeza, no se marchaba… parece que anhelaba encontrarse con él. Ya empapada bajo la lluvia, las horas pasaron y emprendió el rumbo ya decidido por lo que aconteció.


Vacaciones

Tuvieron un encuentro inesperado, la pasaron bien, hablaron sobre el amor y la vida, rieron, se abrazaron, pero algo no concordaba. Él se fue sin que ella supiera por qué, sin embargo esperó. En un día que el calor se hacia sofocante, ella miró hacia el balcón y allí él se encontraba con esos ojos que reflejaban algo confuso. Tomó su guitarra y comenzaron a cantar, en la noche estrellada caminaron frente a una playa, se miraron y aun así nada era igual… Costó para que todo fuera de la misma manera que antes, ella se arriesgó a preguntar, conversaron y sintieron que era poco el tiempo para estar juntos. Compartieron al máximo cada instante, ella dijo adiós, no fue una excelente despedida, pues quedó la esperanza de volverse a encontrar.


viernes, 12 de marzo de 2010

Al fin el día llegó


¿Qué pasa cuando al fin uno de tus sueños se hace realidad y te das cuenta que después de tanto esfuerzo y sacrificio tienen su recompensa? ¿Existirá algo más gratificante que comprender que no estás sola en este mundo y que el sol vuelve a salir nuevamente?

Aquí estoy en este diario vivir, buscando salidas en donde no las hay, construyendo toneladas de preguntas e incorporándolas a mi inevitable subconsciente. Pero al final lo trascendental es que aquí está…lo puedo palpar, se desvanece a través de mis dedos y nada ni nadie puede arrebatarme este exquisito momento. ¿Sientes el sabor de su esencia y el peso en el aire que disminuye la frecuencia de tu respiración?

Hago lo que tanto anhelé hacer, me gozo en aquel esperado instante sin pensar en cuanto tardó en llegar, pues lo importante es que estoy frente a frente al recuerdo de un pasado y al presente de un a veces ansiado futuro. ¿Vas construyendo versos o te dejas llevar por los latidos de tu corazón? ¿Vas trazando realidades o enredando tus sentimientos?

Hoy, me di cuenta que he vuelto a cometer el mismo error de siempre, y al igual que en ese instante, he tratado de ser fuerte, me he hecho dura en mis razonamientos y aunque aquella vez cambie la gloria de Dios por mis sentimientos, el hecho de haber caído creyendo que podía pelear con mis propias fuerzas, me hicieron levantarme con aún más valor aprendiendo cual es la mejor manera de utilizar las armas que un Dios misericordioso me entregó para que esta vez pueda salir victoriosa frente a cualquier gigante que quiera levantarse contra mí.

Al fin el día llegó, no se vistió de colores, ni la tierra me obsequió sonrisas... hoy puedo decir desde esta ventana te dejo ir...... ¿Qué es lo que dejo ir? ¿Vicios, dolores, desencuentros, sueños, continuas equivocaciones?

... Tengo mucho que contar, ir disfrazando realidades con la magia de aquellos encuentros me han de impulsar a contarte una historia... mi historia:

Antes era un lápiz y un papel mi mejor compañía, iba trazando verdades, las cuales intentaba confundirlas con ilusiones de pequeña, vivencias inocentes, exquisitos abrazos y besos. Hoy las teclas se confunden con mis dedos y ya no son los besos sino que los labios, y ya no son los abrazos sino que dos cuerpos.

Muchas veces grité: ¡ven a salvarme de esta droga dura que es esta soledad!, y existieron veces en que parecia que el mundo se posaba sobre mis hombros, ¿Cómo hacer para gustarle a todas las personas y así éstas no sientan envidia de ti o simplemente no te hagan daño? ¿Uno se puede convertir en el mejor de los metales pesados para que así nadie te rompa el corazón?

Lo importante es amar, ¿verdad?, olvidar la esencia absurda de mis deseos y tratar de ser feliz. Lo trascendental no es el llegar sino que el camino por recorrer… me siento sola, pero a nadie se lo digo, porque hay quienes que creen que exagero, pero la inevitable realidad es que lo estoy. Por supuesto he crecido y madurado, pero como sé que haces todo el intento de entenderme, te confieso que las cosas han recuperado su encanto, aunque no puedo negarlo, hay veces en que el recuerdo de aquellos días continúan reapareciendo, no obstante ya no es el estruendo intenso de mi piel quien grita esta vez... o al menos eso creo pensar. Me atrevería a decirte que ya no duele tanto, pero aunque creí que hoy era el día, hoy es cuando le dejaba partir, parece… que no es hoy y tal vez tampoco… será mañana.