Personas como yo
Personas como yo con una capacidad inexplicable de amar, sufrimos en silencio mientras los demás creen que tenemos una vida perfecta, tanto así que sentimos una clase de dolor que a veces creemos, no seremos capaces de tolerar.
Personas como yo lloramos antes de dormir anhelando una felicidad venidera.
A personas como yo le han destruido el alma y aunque para muchos es el tiempo el único capaz de sanar, sabemos que existe un ser superior que nos restaura y consuela sin importar el transcurso de las horas.
Pedimos perdón por nuestros actos y nuestro arrepentimiento es sincero, pues sabiendo a veces que estamos cometiendo un error seguimos dirigiéndonos por el camino equivocado, tal vez porque creemos ser felices y estar enamorados, no obstante nunca nos arrepentimos de amar.
Personas como yo luego de ser dañadas despertamos aferrándonos a una promesa y aunque no existan ánimos para seguir adelante, nos miramos al espejo y decimos: te ruego que hagas de este día, un día hermoso y esperamos el abrazo sincero que en un principio se nos fue dado.
Personas como yo cantamos cuando sentimos tristeza o enfado.
Depositamos nuestras vidas en las manos de un Dios misericordioso con el fin de que haga Su voluntad en ella.
Personas como yo nos emocionamos con una película, una canción o un libro y dejamos ir al amor con la esperanza de que vuelva a sorprendernos.
Personas como yo hacemos oídos sordos a los dichos de los demás y luchamos con todas nuestras fuerzas por algo que creemos vale la pena.
Nos refugiamos en los brazos de un Padre que sale a nuestro encuentro cuando volvemos a convergernos en su presencia.
Personas como yo creemos en la vida y en lo maravilloso de esta, no dejamos de reír y compartimos nuestras risas con nuestros seres amados, somos una explosión de lágrimas y de carcajadas.
Sabemos que el tiempo quitará los fantasmas y la esperanza irá transformando las miradas.
Y cuando solo hay restos de recuerdos, seguimos siendo capaces de entregarlo todo porque no conocemos límites ni temores.
Viajamos dispuestos a que la historia de un sufrido amor continúe, pues ha personas como yo se nos ha aconsejado que es mucho mejor amar que ser amado.